Lo que Lucas no sabía era que ese ejemplar digital no era una copia cualquiera. Al abrirlo, entre los capítulos de la famosa historia de amor entre Alana y el capitán de la marina estadounidense, aparecían notas al margen escritas por una mano invisible.
En un pequeño café de Madrid, donde el aroma a canela siempre parece detener el tiempo, Lucas encontró un viejo lector de libros electrónicos olvidado sobre una mesa de madera desgastada. Al encenderlo, solo había un archivo: . Hola, Te Acuerdas De Mi Megan Maxwell (9) epub
La historia "profunda" no estaba solo en las páginas de la novela, sino en el rastro de migajas que la dueña anterior había dejado. En la última página, donde el libro termina con un final feliz, la nota final decía: “Si encuentras esto, es que finalmente tuve el valor de ir a buscar mi propio 'capitán'. Nos vemos donde los sueños se encuentran con el mar” . Lo que Lucas no sabía era que ese
“Página 45: Ojalá tuviera el valor de Alana para cruzar el océano por ti” , decía una nota en azul eléctrico. Al encenderlo, solo había un archivo: